

Reflexión del Artículo 3
Cine, drogas y salud: recursos para la acción educativa
(Amando Vega Fuente, San Sebastián)
Vivimos en un mundo cuya cultura es eminentemente audiovisual. La imagen es una de las principales fuentes de conocimiento. El cine, como la televisión, ejerce un gran atractivo sobre los jóvenes. Por ello, cada vez utilizamos más este recurso. El cine es un excelente recurso didáctico para favorecer y motivar el proceso de enseñanza y aprendizaje del alumnado de las distintas etapas y niveles.
Por otra parte, el cine es un medio idóneo para despertar en el alumnado el interés por múltiples temas: otras culturas, otros paisajes, otros problemas o realidades. A partir de un plano, de una secuencia o de una película se puede despertar en el alumnado el afán por saber más de un hecho histórico, un personaje real o de ficción, un país o un pueblo del que sólo tenga vagas referencias. Y, así mismo, puede percibir pautas de comportamiento y analizarlas con sentido crítico para profundizar en la educación, tan necesaria, de los valores sociales.
Los alumnos lo aceptan como algo moderno y de su tiempo. Es fácil conseguir el material: películas, reproductores; y además es asequible. También puede ser muy útil para realizar actividades en la tutoría y para llevar a cabo actividades complementarias y extraescolares.
El cine es uno de los recursos más utilizados para la educación en drogas. Este fenómeno social tiene todas las características de un problema educativo, dada su implicación en el desarrollo integral de las personas. En la escuela se debe tratar de forma crítica y abierta, los temas sociales. No es fácil tratar estos asuntos. No se sabe como plantearlo, y mucho menos adecuarlo a unos alumnos que están desmotivados académicamente hablando. Además se le suma la falta de “habilidades sociales” para decir no a ciertas substancias, compañias o ambientes.
Se busca un método, un programa, una técnica “milagrosa” que resuelva de manera fácil y rápida la complejidad de trabajar en clase estos contenidos. Esto es imposible.
Desde el Servicio Aragonés de Salud, y en colaboración con la Dirección General de
Renovación Pedagógica, se da a conocer el Programa Cine y Salud. Éste tiene como finalidad principal acercar varios aspectos relacionados con la promoción de la salud en la adolescencia, utilizando el cine como recurso a partir de la comunicación, la experiencia y el trabajo didáctico con el visionado de una película. El Programa se dirige especialmente al segundo ciclo de Educación Secundaria Obligatoria, es decir, a adolescentes de los centros educativos aragoneses de edades comprendidas entre los 14 y 16 años, aunque también puede ser útil para cualquier colectivo de la comunidad educativa. Cine y Salud facilita al profesorado un material didáctico, práctico, útil y de sencilla aplicación para trabajar la salud.
No se habla de substancias ni efectos.
Se pretende contribuir a la formación de personas autónomas, libres, responsables, con una autoestima positiva, y lo más importante, capaces de tomar sus propias decisiones y por consecuente, no caer en dependencia de las drogas.
Es una propuesta de trabajo en el aula que persigue fomentar valores, actitudes y hábitos para mejorar el nivel de salud del alumnado y la comunidad educativa así como adquirir informaciones para modificar conductas no saludables y reforzar las que sí lo son, promover una mirada crítica hacia el entorno y facilitar la alfabetización audiovisual.
Cine y Salud se desarrolla a partir de una estrategia que busca un aprendizaje activo y participativo en las actitudes del alumnado, planteando que en cada actividad se incremente el nivel de responsabilidad personal ante su salud y la de sus compañeros.
Lejos de ser una intervención puntual, el Programa Cine y Salud ofrece al profesorado un plan continuado de trabajo, donde se propone abordar un tema de educación para la salud por trimestre, que puede ser integrado en una o varias áreas, o en tutorías,
En resumen, el cine como recurso audiovisual tiene un gran poder motivador y de atracción. Como estrategia didáctica ayuda a pensar y sentir, consolida conocimientos y genera actitudes. Como estrategia educativa despierta el sentido crítico, la creatividad y la capacidad de análisis e intervención en la vida cotidiana. Promueve un tipo de aprendizaje integrado y multisensorial tan potente como los entornos virtuales.
Por eso, no es sólo un recurso más al alcance del profesorado sino una estrategia para una formación integral. El estudio de varias películas ofrece al profesorado un material valioso para trabajar los valores educativos, sociales, de integración, tolerancia, etc. desde el cine.
Y cómo ejemplo del importante elemento motivador del cine en las aulas, el siguinte vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=PTUarRxmF20
(Cineaula es un nuevo método educativo que pretende fomentar la utilización del cine como herramienta de aprendizaje, conocimiento y entretenimiento)

Hola
ResponderEliminarTe comento
El articulo del corto es correcto. Has planteado unas actividades interesantes y veo que intentas indagar en el tema del racismo.
El segundo está bien y haces una reflexión correcta sobre el tema. En general has sabido aprovechar la esencia de lo que pretendía la autora , aunque el tema daba más de si., me hablas de lo esencial.
Saludos